Hay pocos animales más odiados que las serpientes. Se las ha relacionado con el mal desde hace siglos, se las teme y se las persigue y son muchas las que son matadas todos los años con azadas o palos cuando se las descubre en huertas y jardines. A pesar de esa mala fama, grabada a fuego en nuestras conciencias desde que somos pequeños, la inmensa mayoría de las serpientes son completamente inofensivas, y no solo eso, tienen un papel fundamental para regular las poblaciones de otros animales, como los roedores, que pueden causar daños de importancia en los cultivos de los mismos que las matan. Leer más.

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