Las ranas arlequín (Atelopusvarious) y muchos otros anfibios de los exuberantes bosques de Panamá han sido afectados por un hongo que se ha desplazado por todo el globo terrestre. El patógeno asesino ataca ranas, sapos, salamandras y criaturas parecidas a gusanos llamadas "cecilias", y cuando llegó a Panamá a principios de este siglo, las ranas desaparecieron en aquellos arroyos donde una vez habían sido abundantes. Es por eso que, este año, la comunidad científica se dio cuenta de lo que había pasado cuando los investigadores anunciaron que algunas de las ranas desaparecidas volvían a aparecer. Leer más.

Share this post
FaceBook  Twitter