La reciente introducción del sapo asiático común (Duttaphrynus melanostictus) en Madagascar ha generado temores de que este anfibio podría causar estragos en la fauna y varias especies de la isla. Ahora, un artículo publicado en Current Biology afirma que todos los depredadores nativos de este país africano son tan sensibles a las toxinas del sapo que comerlos podría significar la muerte segura. Leer más.

Share this post
FaceBook  Twitter