El biólogo canadiense Alex Smith paseaba con un grupo de estudiantes por el Parque provincial Algonquin, en Ontario, cuando observó que algo se movía en el interior de una planta carnívora de la zona. Al examinar el ejemplar de Sarracenia purpurea, se dio cuenta de que lo que contenía el interior de una de sus hojas en forma de jarra no era una mosca ni una araña, como es habitual, sino una pequeña salamandra moteada (Ambystoma maculatum) que había sido atrapada por la planta. Leer más.

Share this post
FaceBook  Twitter